El Sambódromo danza al ritmo de las obras. Brasil.Con el tiempo justo para llegar al Carnaval, el legendario predio de Río de Janeiro se renueva y amplía su capacidad a 72.500 espectadores
RIO DE JANEIRO.- Día y noche, en turnos encadenados, un ejército de unos 600 obreros, pintores, electricistas y técnicos trabaja contrarreloj para terminar a tiempo para el Carnaval de este año la reforma del famoso Sambódromo Marqués de Sapucaí, en esta ciudad. El escenario del mayor espectáculo del mundo, construido en 1984, es durante la semana un hervidero de trabajadores, tractores, grúas y camiones que busca dejar listas para mediados de este mes las cuatro nuevas tribunas del lado derecho que estaban previstas en el diseño original del legendario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. Pero como existía allí una fábrica de cerveza Brahma, los planes tuvieron que ser demorados hasta ahora. El año último, la Alcaldía de Río llegó a un acuerdo con la empresa cervecera, que en junio aceptó demoler el edificio y hacerse cargo del financiamiento de la ampliación del Sambódromo -calculada en 18 millones de dólares-, a cambio de que se le permita construir un conjunto de torres en un predio vecino. Así, con las nuevas gradas, el lugar podrá recibir 12.500 visitantes más, con una capacidad total de 72.500 personas. "Las obras están a ritmo acelerado y los cariocas y turistas van a quedar encantados cuando todo esté listo. El Carnaval de 2012 va a ser un gran espectáculo. Tendremos más participación del público, que va a ser mayor e interactuará más con las escolas de samba", dijo el secretario de Turismo de la Cidade Maravilhosa, Antonio Figueira de Mello. Los fines de semana, como las escolas de samba ya están realizando sus ensayos para los desfiles que irán del sábado 18 al lunes 20, los obreros se concentran en el interior de las tribunas y dejan libre la pasarela de 700 metros, que acaba en los majestuosos arcos de la Plaza de la Apoteosis. El sitio, además, jugará un papel clave durante las Olimpíadas que se celebrarán en Río en 2016. "El Sambódromo es una de las postales más importantes de Río de Janeiro y, más allá de tener una razón para existir, por ser el escenario de los desfiles de las escolas de samba va a recibir la llegada de la maratón y las pruebas de arquería en los Juegos Olímpicos de 2016", destacó el secretario de Turismo, que todas las semanas realiza una inspección de los trabajos. Gradas y palcos Con la reforma, las tribunas quedarán enfrentadas a modo de espejo a uno y otro lado de la pasarela central, devolviéndole el equilibrio al diseño original, y a partir de ahora las torres de sonido estarán también a ambos lados. En tanto, los cuatro nuevos bloques de gradas del lado par (derecha) ofrecerán algunas ventajas respecto de sus contrapartidas impares (izquierda). Los nuevos palcos exclusivos, que se ubican en la parte inferior de las tribunas, serán más amplios y además tendrán balcones sobre la pasarela, para sentir más de cerca el frenesí de los bailarines. Según el cronograma de la Alcaldía, los trabajos, que incluyen reasfaltar la pasarela, deberían estar terminados para el próximo domingo, una semana antes de la gran fiesta carnavalesca, que es el mayor evento anual de Río y reúne a dos millones de personas en las calles de la ciudad. "Vengo todos los años a disfrutar del Carnaval, pero siempre del lado de afuera. Cuando tenga hijos, les voy a contar que yo ayudé en esta ampliación", dijo con orgullo Marcos Antonio da Silva, uno de los encargados del montaje. La Ciudad de la Samba, también en reconstrucción En 2011, el 7 de febrero, apenas un mes antes de los desfiles en el Sambódromo, un incendio destruyó cuatro de los 14 galpones, los de las escolas Portela, União da Ilha do Governador y Grande Rio, además del lugar que ocupaba la Liga Independiente de Escolas de Samba (Liesa), organización que reúne a todas las agrupaciones barriales. Ya fueron reconstruidos y entregados los galpones de las escolas damnificadas, pero todavía se están realizando arreglos en el de la Liesa. En todos los nuevos galpones se colocó un moderno sistema antiincendios. Curiosamente, sin embargo, los dispositivos no fueron instalados en los otros diez galpones, ya que el seguro no cubría esos trabajos y la Liesa no tenía dinero suficiente para hacerlo por su cuenta. |
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